¿Cómo funcionan los autómatas programables?

Los autómatas programables Las Palmas están presentes en las industrias de procesos y fabricación actuales. Hoy en día se han convertido en la solución más sencilla para modificar el funcionamiento de un sistema de control. No en vano, son pequeños controladores que pueden automatizar un proceso específico, una función de la máquina o hasta toda una línea de producción.

Las ventajas más significativas

Las principales ventajas de los autómatas programables es que son controladores modulares, por lo que se les puede añadir distintas funcionalidades, son más fáciles de corregir, más fiables, más rentables y mucho más versátiles.

Además, son muy fáciles de poner en marcha, ya que apenas requieren de tareas de programación e instalación. Es por eso que se han adaptado perfectamente a todo tipo de aplicaciones de control industrial. A esto ayuda el hecho de que sean dispositivos más pequeños que las anteriores soluciones cableadas.

El funcionamiento de los autómatas programables es muy sencillo. En primer lugar, reciben información de los sensores o dispositivos de entrada conectados. Luego procesan los datos y activan las salidas basándose en una serie de parámetros programados.

El trabajo de estos autómatas programables depende en buena medida de las entradas y salidas. A partir de ellas, estos controladores pueden realizar diversas funciones: monitorear y registrar los datos de una máquina, iniciar y detener de forma automática todos los procesos, generar alarmas si una máquina no funciona bien, etc.

En definitiva, las capacidades que tienen los autómatas programables en cuanto a manejo de datos, almacenamiento, procesamiento y comunicación son equiparables a las de cualquier ordenador de sobremesa.