Las ventajas del sistema KNX

El sistema KNX es un protocolo estándar de comunicación. En realidad, se trata más bien de una forma de hacer domótica a la que en los últimos años se están uniendo cada vez más fabricantes. No en vano, cualquier integrador de KNX puede demostrar que es una tecnología avalada por multitud de normativas, ISO y directivas mundiales.

Un sistema abierto y de configuración remota

Una de las grandes ventajas de KNX es que estamos hablando de un sistema totalmente abierto y afianzado ya en el mercado. En la actualidad, ya trabajan con él más de 400 fabricantes, lo que implica que dispongamos de una gran cantidad de productos que podemos utilizar con esta tecnología.

Un sistema que, por cierto, consta de 2 hilos (comunicación y alimentación) y una topología libre del cableado. Esto hace que se trata de un sistema descentralizado por lo que, si falla un equipo, ese fallo queda minimizado a su pequeña parcela. Tanto es así que, si se colocan equipos centrales de KNX, cada equipo individual hace su función.

Otra de las ventajas del integrador KNX es que posee una configuración remota. En lugar de un dispositivo central, las funciones se alojan en los usuarios individuales. Y todo ello a través de una interfaz de usuario uniforme y cómoda para la automatización de todo tipo de hogares y edificios.

Además, un integrador KNX puede certificar que la disponibilidad de este sistema será a largo plazo. Precisamente, estamos hablando de un sistema que lleva más de 20 años como el estándar global de automatización de hogares y edificios.